viernes, 21 de febrero de 2014

Publio Adriano, emperador de Roma.


De familia itálica trasladada a España, Publio Elio Adriano nació, probablemente en Roma, en el año 76. Hijo de Publio Elio Adriano africano y Domizia Paolina. Su abuelo paterno era un senador y esposo de Ulpia, la tía de Trajano, el emperador.

En el 85 murió su padre y el pequeño Adriano está a cargo de dos tutores: Publio Acilio Attiano y el futuro emperador Trajano, cuya familia, sin herederos, entra a unirse. Cuando Trajano es coronado emperador (98), Adriano es quien lo acompañara a la capital, donde dos años más tarde lo hará su esposa, Vibia Sabina.

Se embarca en una brillante carrera militar y administrativa, hasta que, en 117, es designado para su segundo consulado, que comenzará el año siguiente. Pero el 8 de agosto, en Selino, Trajano muere y al día siguiente, en Antioquía, es anunciada su disposición a adoptar a Adriano y al mismo tiempo para designarlo como su sucesor. Plotina, viuda de Trajano, confirmó la adopción, pero había muchas dudas sobre la veracidad de la iniciativa de la persona fallecida.

El ejército, sin embargo, aceptó y le aclamó emperador Adriano, y el Senado lo aceptó. La nueva política aplicada por Adriano se ve inmediatamente en el Este, donde se lleva a cabo una estrategia contraria a la de su predecesor; renunció a la conquista de Mesopotamia que Trajano había iniciado durante su reinado al considerarla indefendible, a consecuencia del excesivo esfuerzo logístico que requería mantener campamentos estables en esa zona.

En 118 se frustró un complot en el que participa, entre otros, Cayo Avidio Nigrinus, un hombre rico de rango que pensaba que sería el sucesor del emperador. Entre 121 y 132 Adriano pasa la mayoría de su tiempo  haciendo viajes a través de las provincias del Imperio: su intención es mantener un contacto continuo con los ejércitos visitándolos de vez en cuando, para entender sus necesidades y mejorar su eficiencia, a fin de fortalecer la defensa de las fronteras.

La intención de Adriano es basar el sistema de los ejércitos imperiales desplegados de forma permanente en áreas de defensa fortificadas. Es en este momento en que se construye el Muro de Adriano en el norte de Gran Bretaña, para contener las fronteras con Caledonia (actual Escocia). La estabilización de este sistema defensivo crea una nueva situación social: el crecimiento en el tamaño y el costo de los asentamientos civiles que ya existen o formado junto a las fortificaciones, que ayuda a marcar la diferencia entre los ejércitos de campaña - muebles - y las tropas de la frontera - sedentaria; la diferencia se acelerará en las décadas siguientes.

Todas las tropas visitadas, Adriano les reserva una gran atención que le permite ser más conscientes acerca de sus hábitos, su vida y sus condiciones, por lo que los soldados terminan con un sentimiento fuertemente apegado a su emperador.

El reinado de Adriano desde el punto de vista de las actividades de guerra fue relativamente tranquilo. Hay que recordar el levantamiento del pueblo judío de la 132 que tomaron posesión de Jerusalén que duró hasta el 134. Tampoco hay que olvidar el compromiso de Adriano a la consolidación fiscal del Estado, a través de una reducción selectiva del gasto, y el interés de la disciplinas jurídicas. Entre otras medidas encarga al eminente jurista Lucio Salvio Juliano recopilar y revisar los edictos; resultado indirecto de esta actividad es una mayor conciencia y, por lo tanto, en muchos casos una mayor protección de los pobres.

Salvio Juliano se convertiría quizás en el consejero del emperador más exaltado, senador y, más tarde, cónsul. Las relaciones de Adriano con el Senado, quizás también debido al deterioro de su salud personal (Adriano quizás sufre de tuberculosis, o hidropesía), se van enfriando gradualmente. A esto se añade el problema de la sucesión, ya que no existen herederos naturales (entre otras cosas, el vínculo con su esposa Sabina distante, y ella premorirà en el 128).

En 136 Adriano decide adoptar Lucio Ceionio Cómodo (llamado Lucio Elio César), un senador de unos treinta y cinco años, que se coloca en el gobierno de Panonia. Poco después Adriano envía a la muerte a su cuñado y su sobrino, sospechosos de competir con Elio. Pero en enero de 138 Elio muere inesperadamente, y Adriano elige Antonino Pío como su heredero. Designado para garantizar la estabilidad a largo plazo de la sucesión, Pío es obligado a la adopción, a los diecisiete años de edad, de Marco Aurelio y el pequeño hijo de Helios, Lucio Vero, de siete años.

El 10 de julio siguiente Adriano murió en Bayas, recibiendo honores divinos a petición de Antonino, y fue enterrado en el mausoleo especialmente construido en Roma, hoy Castel Sant ' Angelo.

 


Adriano cultiva intereses en diversos campos del arte, de la poesía a la pintura, que inspiraron una nueva tendencia a reanudar la tradición clásica griega, siempre querida por el emperador.

Las tendencias estéticas de Adriano también se reflejan en la arquitectura: recordemos su gran residencia de Tivoli, pero sobre todo, en el Campo de Marte, en Roma, el Panteón, a la estructura audazmente circular con el nuevo uso del hormigón; según algunos quizás el primer gran monumento del tiempo concebido con una función del interior.


 


Para acabar, veamos un vídeo muy interesante sobre la vida de Trajano y de Adiano:



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