martes, 2 de mayo de 2017

El origen de los Templarios.

el rincon del suekoHola mis queridos lector@s de El Rincón del Sueko. De siempre he sido un auténtico apasionado de la historia y un voraz lector de todos los libros que me caían en las manos que hablarán de ella. De todos los períodos, sin lugar a dudas, mi favorito ha sido siempre la Edad Media, ese período oscuro donde la cultura quedó totalmente relegada y donde la guerra de poderes era constante entre reyes, nobles y papas.

Hoy traigo uno de esos capítulos de la historia de este período de los que más literatura ha generado y no sólo histórica sino también esotérica, de misterio y ocultismo. Hoy vamos a hablar del origen de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, los Templarios.

El 27 de noviembre de 1095, el papa Urbano II predica ante un concilio reunido en Clermont propone a los caballeros de la cristiandad una Cruzada para reconquistar los Santos Lugares. Jerusalen es tomada el 13 de julio de 1099 y los cruzados matan a prácticamente a toda la población para "purificar la ciudad".

el rincon del sueko
Mapa de las Cruzadas.

Se conoce poco sobre los primeros tiempos de los templarios. Los relatos más precisos son muy posteriores a la fundación de la primera orden religiosa y militar de la cristiandad. Suele citarse a este respecto a Guillermo de Tiro:
En aquel mismo año de 1119, ciertos nobles caballeros, llenos de devoción a Dios, religiosos y temerosos de Él, poniéndose en manos del señor patriarca para el servicio de Cristo, hicieron profesión de querer vivir perpetuamente siguiendo la costumbre de las reglas de los canónigos, observando la castidad y la obediencia y rechazando toda propiedad. Los primeros y principales de entre ellos fueron dos hombres venerables, Hugo de Payns y Godofredo de Saint-Omer...
La principal vía de acceso a Jerusalén, la que siguen los numerosos peregrinos que se apiñan en Tierra Santa, viene de Jafa y pasa por Ramleh. Ese vaivén continuo atraía a bandidos y ladrones, para quienes despojar a los peregrinos suponía una actividad lucrativa. Por eso los peregrinos tomaban la precaución de viajar en grupo y armados. A partir de ese momento, toma cuerpo la idea de una militia Christi, con la misión de proteger a los peregrinos.

El caballero templario.

Sobre el 1118 algunos nobles con rango de Caballeros, "devotos a Dios, piadosos y temerosos de Él", hicieron un voto ante el señor Patriarca, de vivir perpetuamente en castidad y obediencia y sin propiedades, a la manera de los canónigos regulares, entregándose al servicio de Cristo. Los primeros y principales fueron Hugo de Payns y Geofredo de Saint Omer. Como no tenían iglesia ni otro lugar donde vivir, el Rey (Balduino II) les dio alojamiento temporario en su palacio, adyacente al Templo de Salomón por su lado norte.

Los canónigos del Temple les otorgaron luego, para sus necesidades domésticas y con sujeción a ciertas condiciones fijas, un terreno situado junto a dicho palacio. El rey y sus nobles, y también el señor Patriarca, con los prelados de las Iglesias, les confirieron donaciones de sus propias pertenencias, algunas por un período fijo y otras perpetuas, para proveer a sus necesidades de alimentación y vestido.


Los caballeros se comprometen a defender los caminos que llevan a Jerusalén, dedicando a ello su vida y realizan su primer voto en manos de Gormondo, patriarca de Jerusalén.

En 1127 Hugo de Payns y cinco de sus compañeros regresaron a Europa, donde pidieron al patriarca Esteban una regla que sirviera de base a su constitución, para evitar los posibles errores o desviaciones de los miembros y también para obtener el reconocimiento formal de la Iglesia. El patriarca dirigió la petición al Papa Honorio II, mientras los caballeros interesaban en su causa al abate Bernardo (San Bernardo).

El Papa remitió el asunto al Concilio de Troyes, reunido exclusivamente a este fin, presidido por Mateo, el obispo de Albania, y con la presencia de los arzobispos de Sens y de Reims. El Concilio, después de oír a Hugo de Payns, encargó la redacción de la regla a Bernardo de Clairvaux, discutiéndola luego y aprobándola después de algunas modificaciones. Esteban de Chartres, el patriarca de Jerusalén entre 1128 y 1130, realizaría luego una nueva redacción que es la conocida como Regla Latina, de cuyo texto se hará a su vez una versión francesa muy posterior, en 1140.

Esta Regla inicial contiene ya el basamento de la organización de la Orden. Prevé distintas especies de miembros, quedando la función militar exclusivamente reservada a los nobles, mientras que los sargentos y los escuderos, que pueden ser reclutados entre el pueblo o la burguesía, son meramente sus auxiliares. Los Caballeros podían poseer tierras, casas, criados y labradores, y sus derechos en este sentido se asentaron con mayor precisión a partir de la bula Omne datum optimum, dada por el Papa Inocencio II en 1139, sobre la cual se fundan los principales privilegios de la Orden, entre los cuales se cuentan la exención de la jurisdicción episcopal, que les permite tener sus propios sacerdotes y capellanes sin intervención de los obispos locales, y la exención de los diezmos, importante beneficio que favorece sobremanera el desarrollo de sus posesiones y que solamente había sido concedido anteriormente a los Cistercienses.

Es importante remarcar la autonomía que otorgan a los Templarios estos privilegios, fuentes de envidias y complicaciones con el clero regular, que perdurarán con mayor o menor intensidad durante toda la vida de la Orden.

En el año 1129 el maestre de la Orden, Hugo de Payns regresa a Jerusalén con 300 caballeros de familias nobles de todo Occidente, y numerosos escuderos. Trae consigo la regla de San Bernardo, fundamento de una historia impredecible y fulgurante.

Pronto, la Orden de los Hospitalarios asumirá también carácter militar. Un siglo después surgirá la Orden de los Caballeros Teutónicos. La Orden llegará a contar cerca de 30.000 miembros, a poseer 9.000 casas y encomiendas, y a atesorar inmensas riquezas.

Para finalizar este post, os dejo este interesante vídeo del National Geographic Channel titulado La historia secreta del Cristianismo: los Caballeros Templarios.



Espero que este post haya sido de vuestro interés. Me encantaría, más que nunca, ver vuestras valoraciones y leer vuestros comentarios a través de las herramientas que este blog pone a vuestra disposición.
    Muchísimas gracias a tod@s. ¡Salu2! 👍

    #rincondelsueko en Twitter, Facebook, Flipboard y Google+

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario