jueves, 8 de junio de 2017

Los saltos de autoridad.

rincondelsuekoHola mis queridos lector@s de El Rincón del Sueko. Hace ya un tiempo estuvimos hablando en este Rincón de una serie de temas que tienen mucho que ver con el que presento hoy; dos interesantes entradas que fueron, por un lado, los organigramas y, por otro, la importancia del liderazgo en las organizaciones. El tema del que vamos a hablar son los saltos de autoridad y los problemas que ellos conllevan.

Concepto de salto de autoridad.

Como es lógico, ante todo hemos de definir la cuestión, qué entendemos por salto de autoridad.
Sucede cuando dos personas que pertenecen a una misma compañía tratan algún asunto y excluyen de este proceso al jefe inmediato (que en algunas ocasiones podemos ser nosotros mismos).
Podemos vernos envueltos en esta situación, de tres maneras distintas:

  • Cuando su jefe u otro empleado se dirige a uno de sus subordinados, sin su conocimiento o permiso, para tratar un asunto que por lo común requiere su atención.
  • Cuando algún subordinado suyo se dirige al jefe de usted o a otro ejecutivo de mayor nivel, sin su conocimiento o permiso.
  • Cuando usted mismo pasa por alto la autoridad de su jefe.

Los saltos de autoridad constituyen una anomalía en el proceso de comunicación. Los daños resultantes pueden ser menores, o representar un riesgo importante para el prestigio y la autoridad de quien es excluido. Es necesario prepararse para enfrentar las diversas caras del problema.

La problemática.

En sentido escrito, el saltarse la autoridad de un jefe es menospreciar los conductos aceptados. También puede ser un medio para abrir las comunicaciones bloqueadas. Empero, su impacto se debe a que representa una amenaza para el orden establecido. Para enfrentarlo es necesario:

1. Comprender las causas que motivan esta actitud. Existen dos tipos:
a) Las atribuibles a buenas razones:

  • Se pasó por alto al gerente porque éste no se encontraba.
  • El asunto era extremadamente urgente.
  • El infractor consideró que el asunto del que se trataba era lo suficientemente importante como para que valiera la pena arriesgarse dándolo a conocer.

b) Las no justificables:

  • Se cuestiona o se menosprecia la autoridad de la persona que se pasa por alto.
  • El infractor está inconforme y espera obtener mejor respuesta sise salta la autoridad de su jefe inmediato.

2. Saber cómo actuar cuando la autoridad de usted es la que excluyen. No reaccione con precipitación o enojo.

  • Descubra el motivo. Puede ser justificable, o tratarse de un acto hostil en contra suya.
  • Si considera que no tiene justificación, analice los motivos del infractor. Si la falta fue premeditada, explíquele en qué consistióel error y por qué se deben respetar los conductos establecidos. En cambio, si hubo dolo, estará enfrentando una insubordinación y, probablemente, un acto hostil. También se deben resolver estas situaciones. Hable con la persona que cometió la falta. Analice estas actitudes negativas para que pueda decidir qué procede: ignorarla falta, hacer una advertencia o aplicar medidas disciplinarias.

3. Saber de qué manera conducirse cuando es usted quien comete la falta. Usted conoce muy bien la forma en que esto puede afectar el prestigio de su jefe, así como también está al tanto de la política de la compañía al respecto, como para tener claros los efectos negativos de saltarse la autoridad de jefe. Si aún decide hacerlo:

  • Al menos esté preparado para justificar el acto.
  • Prepárese para enfrentar regaños y posibles resentimientos.

4. Autoevaluarse. Cuando alguien pase por alto su autoridad debe hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Tarda mucho en atender las peticiones de sus subordinados!
  • ¿Toma demasiado tiempo su superior para responderle? Si no le puede ofrecer respuestas a su personal en un tiempo razonable, éste considerará que usted constituye el "cuello de botella".
  • Cuando se retrasan las respuestas para sus subordinados ¿Les da una explicación y establece una fecha límite para tomar una decisión!
  • ¿Escucha? Quizás los empleados son tímidos. Debe aumentar su nivel de receptividad a fin de escuchar incluso las voces más débiles.
  • ¿Es lo bastante asertivo con su jefe? Cuando los gerentes no saben hacerse escuchar por sus superiores, los empleados se verán obligados a saltárselos para obtener una resolución.

Cuando su jefe u otros ejecutivos acudan directamente a alguno de los subordinados de usted sin hacérselo saber, pregúntese lo siguiente:

  • ¿Se trataba de una emergencia? Si la respuesta es afirmativa, por lo general se le puede aceptar.
  • ¿Fue la reacción ante un retraso? ¿Atiende con oportunidad las peticiones de su personal? Si la falta de tiempo se convierte en un problema, le convendría contratar a un asistente en quien delegar esta actividad.

¿Es problemática la relación con su jefe? En caso afirmativo, hable con él y manifiéstele:

  • Su deseo de cooperar
  • Que ha afectado negativamente su autoridad Si después de analizar conjuntamente los anteriores puntos, no se llega a un acuerdo amistoso, la situación se debe revisar con mayor profundidad, y ambas partes deben tratar de resolverla.

rincondelsuekoEspero que este post haya sido de vuestro interés. Me encantaría, más que nunca, ver vuestras valoraciones y leer vuestros comentarios a través de las herramientas que este blog pone a vuestra disposición.

Muchísimas gracias a tod@s. ¡Salu2! :-)

#rincondelsueko en Twitter, Facebook, Flipboard y Google+


No hay comentarios:

Publicar un comentario