sábado, 19 de noviembre de 2016

La empresa familiar.

Hola mis queridos lector@s de El Rincón del Sueko. ¿Qué tienen en común Inditex, Tous, Barceló, Roca, Mercadona, El Corte Inglés, Sol Meliá, Mango o Codorniu? Una empresa familiar se define como aquella de la que son propietarios dos o más miembros de la misma familia o que operan juntos o en sucesión y, eso, no implica necesariamente que tenga que ser una PYME.

La naturaleza y alcance de la participación de los miembros de la familia es variable. En varias empresas algunos de ellos trabajan medio tiempo. Por ejemplo, en un pequeño restaurante, un cónyuge puede servir como anfitrión y gerente, el otro puede llevar la contabilidad, y los hijos pueden colaborar en la cocina o como meseros.. Hoy hablaremos de la empresa familiar.

Un estudio reciente de la Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB) encontró que los miembros de la familia que participan con mayor frecuencia en las empresas familiares en Estados Unidos son los cónyuges, hermanos, hijos y padres. En algunos casos participan los parientes políticos, pero esto es mucho menos común, y menos todavía lo es la participación de otros parientes, como tías, tíos y primos.

Cuando se trata de transferir el liderazgo de generación en generación, las familias que lo hacen con éxito van en contra de las probabilidades. El estudio de la NFIB revela que, aun cuando es probable que 48 por ciento de los propietarios de empresas familiares estadounidenses vea que a la larga un miembro de la familia se hace cargo de las operaciones de su empresa, sólo 13 por ciento de los participantes en el estudio creía que esto era “muy probable” y otro 22 por ciento pensaba que era “probable”. La investigación ha demostrado que, de hecho, alrededor de 30 por ciento de las empresas sobrevive hasta la segunda generación y menos de 16 por ciento lo logra en la tercera.7 Más adelante se hablará de los conflictos y los desafíos que a menudo desorganizan la transferencia de las empresas familiares.


Ahora vienen las buenas noticias. Como ya observamos, es posible que las consideraciones familiares sigan siendo importantes. En empresas como Wal-Mart, Levi Strauss, Ford Motor Company y Marriott Corporation, la familia fundadora participa todavía en cierta medida en su propiedad y operación. En contraste con estas historias de éxito extraordinario, la mayoría de las empresas familiares son pequeñas. Pero pequeña no significa insignificante. Los estimados recientes sugieren que los 24 millones de empresas familiares generan las dos terceras partes de los ingresos de las empresas en Estados Unidos y emplean a 62 por ciento de su fuerza laboral. Es evidente que estas empresas son vitales para la economía estadounidense.

Conflicto entre empresa y familia.




Cualquier empresa familiar está conformada tanto de una familia como de un negocio. Aunque la familia y el negocio son instituciones separadas, cada una con sus propios miembros, metas y valores, se contraponen en la empresa. Para muchas personas estas dos instituciones superpuestas representan las áreas más importantes de su vida.

Las familias y las empresas existen por razones fundamentalmente distintas. La función primordial de la familia es el cuidado y cultivo de los miembros de la misma, mientras que la empresa se ocupa de la producción y distribución de bienes o servicios. Los objetivos de la familia son que cada uno de sus miembros se desarrolle al máximo (en ocasiones con una preocupación limitada por sus capacidades) y proveer de iguales oportunidades y recompensas a cada uno; las metas de la empresa son la rentabilidad y la supervivencia.

Las personas que participan directa o indirectamente en una empresa familiar tienen intereses y perspectivas que difieren con base en su situación particular. Por ejemplo, un miembro de la familia que colabora en la empresa pero no tiene ningún interés de propiedad (segmento a) podría favorecer un empleo más generoso y mayores oportunidades de crecimiento para los miembros de la familia que un miembro de la familia que es propietario de parte de la empresa pero trabaja en otro lugar (segmento b), o un empleado que no tiene ningún interés familiar o propio (segmento c).

La diversidad de intereses en competencia puede complicar el proceso de administración, generar tensión y en ocasiones conducir a conflictos. Las relaciones entre los miembros de la familia en una empresa son más delicadas que las relaciones entre empleados no emparentados.

Por ejemplo, disciplinar a un empleado que constantemente llega tarde es mucho más difícil si también es miembro de la familia. O, considere una sesión de revisión del desempeño entre un padre-jefe y un hijo-subordinado. Si con los empleados que no son familiares las revisiones del desempeño pueden ser un campo minado, las cosas se complican enormemente cuando existe una relación familiar debido a los matices emocionales que ésta agrega al proceso. Como observa Lowell J. Spirer, un exitoso autor y empresario: “Nadie quiere que su lápida mortuoria diga: Aquí yace un padre o cónyuge que despidió a su propia carne y sangre sin causa justificada”.

Para finalizar el tema de hoy vamos a ver un curioso vídeo que encaja perfectamente en todo lo que hemos hablado. Un ejemplo de empresa familiar: el caso LEGO.



Espero que este post haya sido de vuestro interés. Me encantaría, más que nunca, ver vuestras valoraciones y leer vuestros comentarios a través de las herramientas que este blog pone a vuestra disposición.
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